San Petersburgo judío
El San Petersburgo judío: la Gran Sinagoga Coral en estilo morisco, la historia de la comunidad en la capital imperial, sus banqueros y filántropos, y cómo vive hoy.
El Museo Ruso fue el primer museo estatal de arte ruso del país. Se instituyó por decreto de Nicolás II en 1895 y abrió al público en 1898 en el Palacio Mijáilovski, obra de Carlo Rossi. Su colección supera hoy las 400.000 piezas, y el complejo museístico — cinco palacios y dos jardines en pleno centro de San Petersburgo — figura entre los mayores museos de arte del mundo.
La excursión recorre el edificio principal del museo, el Palacio Mijáilovski. Este es el itinerario por el que se viene al museo: en dos horas atraviesa usted mil años de arte ruso, de los iconos antiguos a la Edad de Plata, y ve en persona y a su tamaño real cuadros conocidos por los libros de texto.
Arte ruso antiguo — iconos de los siglos XII al XVII, entre ellos obras de los círculos de Andréi Rubliov y Dionisio. El museo conserva unos cinco mil iconos en total.
El siglo XVIII y la primera mitad del XIX — retratos de aparato de las épocas de Pedro y Catalina, Levitski, Borovikovski, Kiprenski, y dos lienzos monumentales imposibles de olvidar: El último día de Pompeya, de Karl Briullov, y La serpiente de bronce, de Fiódor Bruni.
Aivazovski — La novena ola y La ola, las grandes marinas del arte ruso.
Los Ambulantes — Los sirgadores del Volga y La respuesta de los cosacos zapórogos, de Iliá Repin; Suvórov cruzando los Alpes, de Vasili Súrikov; y Noche de luna sobre el Dniéper, de Arjip Kuindzhi.
El cambio de siglo — Vrúbel, Serov, Kustódiev y otros maestros de la Edad de Plata.
Detrás de cada cuadro hay aquí una historia que la cartela de la pared no cuenta. Qué cuatro colores empleó Aivazovski para pintar La novena ola y si trabajó del natural. Cómo acabó la carta de los cosacos zapórogos al sultán turco. Dónde se pintó Karl Briullov a sí mismo dentro de su propio lienzo. Cómo consiguió Kuindzhi que su Noche de luna sobre el Dniéper pareciera iluminada desde dentro.
La excursión es privada: su guía trabaja solo con su grupo y adapta la ruta a sus intereses, de modo que puede usted demorarse en las salas que más le gusten, profundizar en la pintura de iconos o concentrarse en los Ambulantes. Aunque haya estado antes en el Museo Ruso, después de este paseo mirará de otro modo cuadros que ya conocía.
A convenir
| Personas | Precio por persona |
|---|---|
| 1 | 80 US$ |
| 2 | 40 US$ |
| 3 | 28 US$ |
| 4 | 22 US$ |
| 5 | 18 US$ |
| 6 | 16 US$ |
| Personas | Precio por persona |
|---|---|
| 7 | 15 US$ |
| 8 | 14 US$ |
| 9 | 13 US$ |
| 10–11 | 12 US$ |
| 12–14 | 11 US$ |
| 15–16 | 10 US$ |
El San Petersburgo judío: la Gran Sinagoga Coral en estilo morisco, la historia de la comunidad en la capital imperial, sus banqueros y filántropos, y cómo vive hoy.
Lo esencial de San Petersburgo en tres horas: las plazas del Palacio y del Senado, el Jardín de Verano y el Campo de Marte, la Punta de la Isla Vasílievski y el lugar donde nació la ciudad, contado con historias en vez de fechas.
Una hora por los ríos y canales con su propio guía: la Venecia del Norte desde el agua, los puentes y sus supersticiones, Chizhik-Pyzhik y las inundaciones que rehicieron la ciudad.
A pie por la capital imperial: la Plaza del Palacio, la avenida Nevski y Gostiny Dvor, los patios-pozo tras las fachadas de gala y unos buñuelos en un café histórico. Dos horas por el corazón de San Petersburgo.