San Petersburgo judío
El San Petersburgo judío: la Gran Sinagoga Coral en estilo morisco, la historia de la comunidad en la capital imperial, sus banqueros y filántropos, y cómo vive hoy.
El 8 de septiembre de 1941 las tropas alemanas tomaron Shlisselburg y cerraron el cerco: la ciudad quedó sin enlace terrestre con el resto del país. El asedio duró 872 días, hasta el 27 de enero de 1944. El cerco se rompió parcialmente el 18 de enero de 1943, pero durante un año más la ciudad siguió siendo primera línea de frente.
El primer invierno fue el peor. Desde el 20 de noviembre de 1941, la ración de pan para empleados, personas a cargo y niños era de 125 gramos diarios, casi la mitad de ellos a base de sucedáneos. Oficialmente murieron de hambre más de 632.000 personas, y según otras estimaciones hasta 750.000; unas 17.000 más perecieron por los bombardeos y el fuego de artillería. El único enlace con el continente era el Camino de la Vida a través del lago Ládoga: por agua en verano, sobre el hielo en invierno, bajo los proyectiles y las bombas todo el tiempo.
Esta excursión no trata de operaciones militares, sino de una ciudad y de su gente: cómo vivió, trabajó, estudió y enterró aquí a sus muertos, y por qué Leningrado no se rindió. Cuatro horas en coche con guía por los lugares que lo cuentan.
El Monumento a los Heroicos Defensores de Leningrado, en la Plaza de la Victoria — el memorial principal de la defensa de la ciudad, inaugurado en el trigésimo aniversario de la victoria. Se levantó con dinero recaudado entre los propios habitantes y por las manos de sesenta mil voluntarios. Un anillo roto, un obelisco, figuras de soldados y una sala memorial subterránea con mosaicos y un metrónomo.
El Cementerio Memorial de Piskariovskoye — 186 fosas comunes con cerca de medio millón de personas: víctimas del Sitio y soldados del Frente de Leningrado. El memorial abrió el 9 de mayo de 1960. En su centro se alza una figura de la Madre Patria de seis metros y, tras ella, sobre un muro de granito, los versos de Olga Bergholz, que vivió el asedio en la ciudad: «Nadie ha sido olvidado, nada ha sido olvidado».
Las huellas del Sitio en el centro — la inscripción de la avenida Nevski que advierte de que este lado de la calle es el más peligroso durante los bombardeos, las marcas de metralla en muros y columnas, las placas y señales conmemorativas por delante de las que la gente pasa sin mirar.
Los lugares de la vida cotidiana bajo el asedio — dónde se hacía cola por el agua, dónde funcionaban las fábricas y dónde, el 9 de agosto de 1942, se interpretó en la Gran Sala de la Filarmónica la Séptima Sinfonía de Shostakóvich, retransmitida por altavoces a toda la ciudad y hacia las posiciones enemigas.
El Sitio apenas dejó ruinas visibles: la ciudad se reconstruyó y hoy hay que saber leerla. El guía le enseña dónde buscar las huellas y enlaza monumentos dispersos en una sola cronología, desde los primeros bombardeos y el incendio de los almacenes Badáyev hasta la ruptura del cerco y la salva del 27 de enero de 1944.
Y después, lo que importa más que los datos: el diario de Tania Sávicheva, el metrónomo en la radio, los teatros y las escuelas que no dejaron de funcionar, la evacuación de las colecciones de los museos, los huertos en el Campo de Marte y en la plaza de San Isaac. Personas, no fechas.
La excursión es privada, solo para su grupo, con guía y conductor propios. Ajustamos el ritmo y la profundidad del relato a usted, también si viaja con niños.
A convenir
| Personas | Precio por persona |
|---|---|
| 1 | 370 US$ |
| 2 | 184 US$ |
| 3 | 128 US$ |
| 4 | 101 US$ |
| 5 | 86 US$ |
| 6 | 76 US$ |
| 7 | 69 US$ |
| 8 | 64 US$ |
| Personas | Precio por persona |
|---|---|
| 9 | 60 US$ |
| 10 | 57 US$ |
| 11 | 54 US$ |
| 12 | 52 US$ |
| 13 | 51 US$ |
| 14 | 49 US$ |
| 15 | 48 US$ |
| 16 | 47 US$ |
El San Petersburgo judío: la Gran Sinagoga Coral en estilo morisco, la historia de la comunidad en la capital imperial, sus banqueros y filántropos, y cómo vive hoy.
Lo esencial de San Petersburgo en tres horas: las plazas del Palacio y del Senado, el Jardín de Verano y el Campo de Marte, la Punta de la Isla Vasílievski y el lugar donde nació la ciudad, contado con historias en vez de fechas.
Una hora por los ríos y canales con su propio guía: la Venecia del Norte desde el agua, los puentes y sus supersticiones, Chizhik-Pyzhik y las inundaciones que rehicieron la ciudad.
A pie por la capital imperial: la Plaza del Palacio, la avenida Nevski y Gostiny Dvor, los patios-pozo tras las fachadas de gala y unos buñuelos en un café histórico. Dos horas por el corazón de San Petersburgo.