San Petersburgo judío
El San Petersburgo judío: la Gran Sinagoga Coral en estilo morisco, la historia de la comunidad en la capital imperial, sus banqueros y filántropos, y cómo vive hoy.
Los Yusúpov eran más ricos que los Románov. Cinco generaciones de la familia poseyeron este palacio junto al Moika desde 1830, cuando Borís Nikoláyevich Yusúpov lo compró por 250.000 rublos en asignados, hasta 1917. La casa la construyó Vallin de la Mothe en la década de 1770, y entre 1830 y 1838 el arquitecto Andréi Mijáilov la transformó en lo que usted verá: enfiladas de salas de gala, la Sala Blanca de Columnas, el salón morisco, un jardín de invierno y un teatro privado a la manera barroca, con palcos, foso de orquesta y un escenario en el que actuaron Chaliapin y Liszt.
Es un caso raro de palacio petersburgués que conserva no solo sus muros, sino su mobiliario: los interiores salieron casi indemnes tanto de la revolución como de la guerra.
Y en el sótano de esta casa, la noche del 17 de diciembre de 1916, fue asesinado Grigori Rasputín, el campesino siberiano que mantenía su influencia sobre la emperatriz gracias a su capacidad para aliviar las crisis de hemofilia del heredero, Alexéi. La conspiración la formaron el príncipe Félix Yusúpov, el gran duque Dmitri Pávlovich y el diputado Vladímir Purishkévich. Dos meses después, el imperio había dejado de existir.
Las salas de gala — la enfilada de salones de recepción, la Sala Blanca de Columnas, el salón morisco con su fuente e inscripciones árabes, la Sala de Nicolás, los tapices y el jardín de invierno. Un palacio en el que se recibía a la familia imperial.
El teatro privado — una copia en miniatura de un teatro imperial dentro de la propia casa, en estilo rococó: oro, decoración pintada y terciopelo. Todavía se dan conciertos aquí.
La exposición del asesinato de Rasputín — el comedor del sótano donde empezó todo: figuras de cera, el mobiliario original y documentos. Su guía le lleva paso a paso por la velada del 16 de diciembre: los pasteles con cianuro que no surtieron efecto, el disparo, la persecución por el patio, el cuerpo en el Málaya Nevka. Y aclara, por separado, qué está documentado y qué se inventó Yusúpov en unas memorias que reescribió más de una vez.
La historia de Rasputín ha acumulado tal capa de mito que sin ayuda no se pueden separar los hechos de la leyenda: demasiadas cosas se saben solo por boca de sus asesinos, y estos se contradicen entre sí. Su guía le muestra dónde acaban los documentos y dónde empieza la invención.
Oirá además lo que hace que el resto de la casa merezca verse tanto como el sótano: de dónde salió la fortuna de los Yusúpov y por qué se decía que pesaba sobre ella una maldición familiar según la cual solo un heredero de cada generación llegaba a la edad adulta; en qué se ocupaban los príncipes antes de que se inventara la televisión y por qué tener teatro en casa no era un lujo sino la norma; y cómo Félix Yusúpov vivió en el exilio parisino hasta 1967 y pleiteó con Hollywood por una película sobre sí mismo.
Hora y media, y la excursión es privada, solo para su grupo.
Los aposentos privados del príncipe pueden visitarse con un suplemento.
El Palacio Yusúpov
| Personas | Precio por persona |
|---|---|
| 1 | 545 US$ |
| 2 | 271 US$ |
| 3 | 188 US$ |
| 4 | 149 US$ |
| 5 | 126 US$ |
| 6 | 111 US$ |
| 7 | 101 US$ |
| 8 | 94 US$ |
| Personas | Precio por persona |
|---|---|
| 9 | 88 US$ |
| 10 | 84 US$ |
| 11 | 80 US$ |
| 12 | 77 US$ |
| 13 | 74 US$ |
| 14 | 72 US$ |
| 15 | 71 US$ |
| 16 | 69 US$ |
El San Petersburgo judío: la Gran Sinagoga Coral en estilo morisco, la historia de la comunidad en la capital imperial, sus banqueros y filántropos, y cómo vive hoy.
Lo esencial de San Petersburgo en tres horas: las plazas del Palacio y del Senado, el Jardín de Verano y el Campo de Marte, la Punta de la Isla Vasílievski y el lugar donde nació la ciudad, contado con historias en vez de fechas.
Una hora por los ríos y canales con su propio guía: la Venecia del Norte desde el agua, los puentes y sus supersticiones, Chizhik-Pyzhik y las inundaciones que rehicieron la ciudad.
A pie por la capital imperial: la Plaza del Palacio, la avenida Nevski y Gostiny Dvor, los patios-pozo tras las fachadas de gala y unos buñuelos en un café histórico. Dos horas por el corazón de San Petersburgo.